Espiga CDMX, 2018

Espiga CDMX fue espacio integral alimentario que promovió la seguridad alimentaria mediante capacitación en material ambiental y nutrición. Con este esfuerzo se demostró que es posible la producción de alimentos saludables en la ciudad.

Una ciudad saludable, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud[1] “es aquella en la que se dedican constantes esfuerzos en mejorar las condiciones de vida, trabajo y cultura de la población, establecen una relación armónica con el ambiente y expanden los recursos comunitarios para mejorar la convivencia, desarrollar solidaridad, gestión social y la democracia.”


Instrumentos normativos como la Ley de Huertos Urbanos en la Ciudad de México y el Pacto de Milán enfatizan estrategias de acción que surgen de un mundo con tendencia acelerada a urbanizarse, por lo tanto es imperante la necesidad de la producción y del abastecimiento de alimentos en la ciudad, la protección social en un marco de derechos humanos, la preservación de sistemas alimentarios y culturalmente adecuados, dietas urbanitas sustentables y accesibles, biodiversidad, el reconocimiento de las mujeres como productoras, mediante actividades con conciencia y respeto por el medio ambiente en el manejo y conservación de ecosistemas, mitigación del cambio climático, ya que reduce el efecto isla de calor y refuerzan la idea de comunidad, la convivencia y la solidaridad.

Existe consenso en que la agricultura urbana presenta un importante potencial para las familias como productoras de alimentos, al aportar soluciones a los problemas asociados con la seguridad alimentaria, la superación de la pobreza, al generar empleo e ingresos para los segmentos más vulnerables[2].  Por lo tanto, se hace énfasis que la agricultura urbana es clave para luchar contra el hambre, la malnutrición y la pobreza, situación a la que no es ajena Ciudad de México.

La agricultura urbana es un medio para que las grandes urbes sean más sustentables, los beneficios económicos de construir ciudades sustentables se convierten en inversiones de desarrollo urbano de bajo costo y alto impacto social, como la implementación de huertos urbanos comunitarios, demostrativos y accesibles. Los huertos urbanos son un medio regenerativo, educativo, productivo y terapéutico que transforma la relación del habitante urbano con su alimentación y su entorno, por lo tanto promueven la salud. Con ello se reconoce y se alienta la agricultura urbana que contribuye a la generación de hábitos saludables a favor de una mejor calidad de vida de las familias en Ciudad de México.

ESPIGA CDMX contó con la participación de mujeres, niños y adultos mayores principalmente. Los participantes declararon su arraigo al proyecto ESPIGA CDMX mediante opiniones que favorecen su alimentación saludable, el autoconsumo, conocimiento, aprendizaje, ayuda a su economía, espacios verdes en la ciudad: así como considerarlo como un sitio que brindó terapia, sentido de comunidad, estilo de vida saludable y vinculo con la naturaleza. ESPIGA CDMX recibió una valoración positiva, de agradecimiento y con altas expectativas de su continuidad.

Conoce el informe:


[1] Organización Panamericana de la Salud, 1997. “Municipios Saludables”

[2] Claridades Agropecuarias, 2014. “Marco teórico de la institucionalidad para la agricultura familiar” No. 253. Septiembre 2014. Secretaría de Agricultura, Ganadería Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación. ISSN 0188-9974

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